lunes, mayo 08, 2006

Amor, fe y juerga

Turismo puro y duro. No esperéis cosas muy alternativas. Estoy en Roma y hay cosas que por muy típicas que sean no tengo ninguna gana de perderme.

Una imagen vale más que mil palabras. Pues eso. La Fontana di Trevi. El genio de esta otra es Nicola Salvi (1762 d.c.). Pobablemente uno de los lugares más románticos del mundo. Impresionante de día y preciosa de noche, esta plaza está totalmente ocupada por la fuente. Dice la tradición que hay que tirar una moneda de espaldas a la fuente y pedir dos deseos. Uno obligatorio y otro personal: el obligatorio es volver a la Fontana y siempre se suele cumplir (más que nada porque en Roma se suele pasar más de un día y todo el mundo visita la plaza al día siguiente). El segundo deseo...

En fin, vamos a cambiar de tema que no tiene que ser bueno tanto amor a esta edad. Directos a uno de los máximos estandartes de la violencia: el circo romano. El coliseo romano es también conocido como el Anfiteatro Flavio. Fue cntruído en el siglo I y desde entonces ha vivido la historia de la ciudad. Os recomiendo que no os hagáis ilusiones. No está como en los cómic de Astérix y Obélix. Para los que añoréis aquello de "estos romanos están locos" ahí tenéis la web oficial de los dos galos que han marcado nuestra infancia.

La historia de Roma está llena de leyendas e historias a medio camino entre la fantasía y la realidad. Una que a mí me motiva mucho es la de Rómulo y Remo. Los romanos tienen mucho cariño a esta estatua pero yo también esperaba algo más. Porque es un pilar fino y alto al estilo de un dolmen y la parte de arriba está esta escultura, que...yo creía que iba a ser más grande. De todas formas me quedo con su olor a misticismo, a historia.

Y de unas creencias a otras. Al Panteón. En pleno centro de Roma es otro edificio que ha visto caer muchos reinados. Atentos a su historia. De todas formas a mí lo que me mola es el agujero que tiene en plena cúpula hecho a drede. Que tendrá todo el significado de fe que quieran y cuando haya sol o coincida con la luna será precioso. Pero... ¿cuándo llueve qué? Vuelvo a citar a uno de los sabios de nuestra historia: "Estos romanos están locos" (Obélix).
Y por último, para que no creáis que Roma está muerta. Atentos a la farra que montaron el Primo Maggio (Primero de Mayo). Una pena no haber caído en esta ciudad unos días antes. Gente de todos los colores y gran variedad de ideologías inhundaron la ciudad y en concreto la Piazza San Giovanni. Una macrofiesta con un montón de grupos de música de diferentes estilos. ¡De tres de la tarde a media noche! Se habrían bebido hasta el agua de los floreros.
Para descansar de tanta pisada por el mundo nada mejor que un buen capuccino en una de las terrazas que dan a la Fontana di Trevi. Ya os lo dije: primer deseo cumplido. Arriverci amicos!

Sexto viaje: La doce vita di Roma

Cuenta la leyenda que los gemelos Rómulo y Remo, hijos de Marte, fueron abandonados al nacer. Afortunadamente, una loba llamada Luperca se encargó de amamantarlos y los bebés crecieron sanos. Sin embargo, siendo adultos, Rómulo mató a Remo y fundó Roma. Hoy en día, el símbolo de la ciudad imperial sigue siendo la loba y los dos niños.

God save the queen?

La de ganas que tenía yo de ir a Londres señores. Y encima he conseguido que la Mari me deje elegir sitio, así que se imaginarán la ilusión que me hace este viaje. Y por fin he dejado la caravana!! Qué descanso coger sólo un billete de avión y llegar a un hotel. Maravilloso. Yo tenía, fíjense qué cosa, ganas de ver el Parlamento, lo que más. Es que me parece uno de los edificios más impresionantes que he visto. Y es casi una ciudad: donde están las Cámaras de los Lores y los Comunes.

También estuvimos en la Abadía de Westminster, donde se coronaron muchos reyes ingleses, bla bla, bla bla, y donde fue el funeral deLady Di, que esto es más conocido por todos. Al ladito está la Jewel Tower, donde se guardaban joyas de la corona. No les puedo recomendar ni restaurantes ni comida porque a no ser para los pequeños, como estábamos todo el día andando, la Mari y yo íbamos picando por los puestos ambulantes.

Es muy interesante la
Plaza de Trafalgar, aunque a mí me volvió un poco loco porque estaba llena de turistas y de palomas, nada más (aunque no es poco), pero había un ambiente muy especial. En la misma plaza, no se lo van a creer... museos. Con lo que a mí me gustan: la National Gallery. Como no iba a entrar, y eso es lo único que tenía claro cuando llegué a Londres, me compré un maravilloso poster de El Matrimonio Arnoldfini, que me gusta mucho ese cuadro, y ya.
Y también cerca (esto es, relativamente, porque Londres no es Albacete) está Chinatown, lleno de restaurantes y tiendas orientales., y como siempre la Mari compra que te compra.Que no vean para llevar todo en el
metro cómo me las vi.
Luego está la City de Londres, que son todo edificios financieros y de bancos: la Bolsa, el Banco Nacional... y debe ser un barrio que se quemó mucho en el mismo incendio que arrasó el Parlamento, y que también sufrió los bombardeos alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

Y al final
Picadilly Circus. No tiene nada qué ver, de verdad. O mejor dicho, nada concreto. Sí hay en el centro una columna y tal, pero la gente no va a ver eso. La gente va porque es famoso. Lo que pasa es que está siempre lleno de gente por todos los lados yendo y viniendo, pero para ver... nada de nada.
Y terminamos señores con los mercadillos y tiendas de baratijas varias. De todo, desde ropa hasta sanitarios, lámparas, cordones para zapatos, no sé todo lo que uno pueda llevar en el bolsillo se vende allí. Otro día les contaré todo lo que tengo en casa.

Mucho más que el Big Ben

¿Qué os cuento de Londres que no sepáis? Si en ciudades más alternativas como las que os he descrito ya he tenido que dejar fuera muchos sitios increíbles, en Londres... Como tampoco es mi primera vez aquí voy a intentar ir a lo más curioso o alternativo. No vayáis de listillos, a ver qué diríais de Londres en tan pocas líneas. Coged el mapa.
Tenía que hacerlo. No me lo imaginaba tan grande. Imaginaros la noria más grande que podáis y pensad que la ha construido uno de Bilbao. No puedo explicarlo de otra forma. Así es el London Eye. Y gran acierto el nombre. Desde aquí se ve todo Londres y alrededores. Es la noria panorámica más alta del mundo y en media hora es como si vieras todo Londres desde el cielo. Impresiona pero si tienes vértigo mejor espera abajo a que tu acompañante te enseñe las fotos. Hay gente que incluso se casa aquí arriba por cerca de medio millón de las inolvidables pesetas. El aparatico es de British Airways y forma parte del paisaje londinense desde febrero del 2000. Está en Jubilee Gardens, South Bank. Todo un invento.
Y con todo mi mareo me voy al Dalí Universe, así igual entiendo alguna obra y puedo divagar aún más. Hasta los pasillos del "museo" son totalmente irreales. Esto es surrealista, nunca mejor dicho. De las mejores galerías que he visto. Muy fino. Está en el County Hall Gallery.
Dalí es universal y el de Londres no es el único museo monográfico. Pero sin duda hay muchas cosas de lo mejor que ha hecho Dalí para el mundo del arte. Fantasía y surrealismo en una esposición que lleva desde el 2000 en Londres. Fotos a tutiplén pero al loro con seguridad, que algunas obras no pueden ser inmortalizadas. Ya sabéis lo que hay.
Sé que no conocíais esta
faceta mía, pero lo siento, la cabra tira al monte y no me quiero ir de Londres sin antes visitar el mítico Highbury, estadio del Arsenal. Este año se cierra porque la pela es la pela y los Emiratos Árabes les están construyendo a los cañoneros un campo nuevo...nada grande, ya os podéis imaginar...jaja. Esta es la foto del último partido en Highbury, el dinero manda en el fútbol y yo he vivido el último partido de un estadio que pasará a la historia. Todo un gustazo. Despertadme de mi forofismo para el próximo destino. Bye!

Londres, la cosmopolita ciudad europea

- ¡Por fin un destino atractivo! (Violeta)
- O sí, tiendas, pubs y un montón de ingleses hablando en inglés. (Cristian)
- Si te hubieras preocupado un poquito por ese idioma y hubieras mandado al francés a su sitio... mejor nos iría.
- Violeta, Violeta que la vamos a tener.

Sí, esta semana nos vamos a Londres al más puro estilo violetano. Los billetes, el hotel y hasta
casi las entradas de museo y reservas en restaurante hechas desde aquí. El vuelo con Iberia, la habitación en el The Shaftesbury Hyde Park Paddington, un bonito hotel en el centro financiero de Londres.

Lo primero que hicimos al llegar fue comenzar nuestra visita por la city.Visitarla completamente puede llevar
un día entero.

Empezamos la visita por la Torre de Londres, patrimonio de la Humanidad y antigua residencia de los reyes. Dentro podremos ver las joyas de la Corona.


A unos pasos de la Torre de Londres se encuentra el puente
Tower Bridge uno de los puentes más famosos del mundo. Está la posibilidad de acceder a su interior, pero preferimos cruzarlo en barco por el Tamesis. En el embarcadero de Symons cerca de la calle Tooley podemos ver el HMS Belfast.

La Catedral de San Paul, fue nuestra siguiente parada, desde su cúpula encontraremos unas buenas vistas de la ciudad. Tampoco hay que pasar por alto el mosaico de inspiración bizantina del coro.

Después de tanto caminar, decidimos para a comer algo en algún restaurante. Después de un largo rato pensando el sitio fuimos al prestigioso Chez Bruce, donde dgustamos los más deliciosos manjares de la metrópoli londinense.

No quedaba mucho por ver y los dos acabamos rebentados. Nos volvimos al hotel a dormir que al día siguiente había un avión que coger.

Quinto destino: London, la city

Originalmente, Londres era una ciudad pequeña que comprendía lo que hoy se denomina city of London o, más sencillamente, la city. Sin embargo, hoy en día es una de las mayores aglomeraciones urbanas o megalópolis del mundo, al haberse extendido a lo largo de kilómetros, abarcando multitud de antiguos pueblos y aldeas colindantes. Con una superficie total de 1.579 kilómetros cuadrados y con 32 distritos, el Londres actual, o Gran Londres, cuenta con 7.172.000 habitantes, que hacen de ésta una de las ciudades europeas más pobladas.

Buen vino, el portugués

- ¡Esta vez vamos en coche! Estoy harta del trasiego que llevamos últimamente, los aeropuertos me tienen frita. (Violeta)
- Está bien, además tengo ganas de hacer kilométros con el coche nuevo, que hace tiempo que lo tenemos aparcado. (Cristian)

Y así partimos hacia Oporto. Bueno así; antes reservamos un
hotel, el Eurostars Das Artes, unas comoditas habitaciones en pleno centro. Un atención encomiable, y el diseño también cuidado. además buscamos cierta información sobre restaurantes y comitas típicas, era nuestra primera vez en el áís luso.
Una vez llegados e instalados, 9 largas horas de viaje acabamos hasta las narices del cochecito, nos fuimos rápidamente a conocer nuevos lugares.
Primero fuimos a la Iglesia y Torre de los Clérigos. Es un conjunto arquitectónico que fue construido entre 1732 y 1773 por una hermandad de Clérigos portuguesa. Participaron en ella muchos artistas y pasear por su interior es como acerlo por un museo: Nicolau Nasoni o su maestro António Pereira.
La torre, es una de las obras maestras de Nicolau Nasoni y está considerada una de las señas de identidad de la ciudad.
Después fuimos a comer algo. Buscábamos comida típica de la región, no restaurantes para super turistas, para comida internacional ya tenemos la de todos los días en casa.
Fuimos a Adega Pacheco, un restaurante muy antiguo que mantiene las costumbres culinarias del país. El turismo a levantado esta ciudad, pero esta familia ha sabido hacer de la tradición todo un negocio. He buscado información acerca del restaurante pero sólo puedo indicaros su calle: Rua Miraflor, 20 - 4300-332, no les interesan las nuevas tecnologías informáticas.
Después de una comida increíble, fuimos a ver uno de los monumentos más importantes de la ciudad, el puente de Don Luis I, se dice que tiene personalidad propia. La silueta la dibujó el monarca que lleva su nombre, y el diseño y construcción corrió a manos de un discípulo de Eiffel.
Se trata de un estructura inquebrantable, elevada a la categoría de pieza artística. Además es una pasarela imprescindible para cruzar el Duero.
El río y por tanto el puente, son una frontera natural con el pueblo de Vilanova de Gaia donde se ubican los más importantes almacenes de cava. Allí maduran las uvas del célebre vino de Oporto desde hace décadas.
Para terminar nuestra visita decidimos ir a ver una bodega y cenar en ella. En esta zona abundan muchas, pero disponíamos de un amplio listado en el que elegir.
Fuimos a Cálem, una bodega fundada en 1859. Es una de las más antiguas y sus vinos se venden y distribuyen por todo el mundo. Tiene además un pequeño museo en el que se muestra cual es el proceso de elaboración, se hacen catas de distintos vinos y además tienen un bonito restaurante en el que cenar.
En esta preciosa bodega acabó nuestro viaje, supo a muy poco y tenemos muchas ganas de repetir.

kaos, misterio y magia

Oporto. La palabra lo dice todo. No sé si estoy yo muy místico, o estamos recorriendo ciudades muy misteriosas. Se dice que Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja. Huele a una humedad que ha inspirado a poetas, cantantes, arquitectos, escritores... Muy difícil no sacar el arte que cada uno llevamos dentro en esta ciudad. Sin embargo, Porto no es sólo tradición, kaos... Es arte, desde el más antiguo hasta el más moderno.

Estoy flipando. Había oído hablar de la
Casa de la Música pero no me imaginaba algo así. Fue construida por el arquitecto y urbanista holandés Rem Koolhaas en 2001 con motivo del proyecto Porto Capital Europea de la Cultura. Increíble, tiene fotos chulas a cada paso que dás porque el edifició tiene infinitas perspectivas. Imposible echar una sola foto porque no plasmas lo que es el edificio. Y en su interior, lo más cool que he pisado nunca. Está revestido con el mejor azulejo portugués y su oferta es increíble. Es una auténtica fábrica de música. Desde conciertos de todos los estilos, hasta salas de ensayos, pasando por cafés vip para artistas, salas de reuniones para productores y promotores, restaurantes, tiendas... Increíble. Podría pasarme todo el tiempo que me habéis dado para Oporto sin salir de aquí. Me voy de aquí, me voy...que me conozco.

Al norte de la Estación de São Bento, está el Mercado do Bolhão. Vale, no he sacao a las más bellas de Oporto, pero es para que os hagáis una idea de lo castizo de este mercadillo. Cualquier otra foto se hubiera diferenciado muy poco de nuestros mercados de domingo. Se considera lo más castizo de la ciudad y aquí se puede comprar carne, un pescado de muy buena pinta, flores y una gran variedad de fruta. El jolgorio aquí se parece mucho al de los mercaderes turcos. Las portuguesas son muy graciosas y el idioma es además muy poético. Me lo estoy pasando pipa.

Hace hambre como diría un colega mío. El sitio ideal, tanto por el lugar como para el bolsillo es la Praça da Batalha. Aquí está el Teatro Nacional São João y la Iglesia de San Ildefonso. Es todo muy parisino. No desentonaría nada si lo cortan y lo pegan en París. Supongo que aquí dirán lo mismo de la capital francesa. Lo que sí me he dado cuenta es que aquí hay un gran culto a la religión, o al menos lo hubo. Hay grandiosas iglesias por todos lados.
Y se dice que el culto y creencias de una persona dicen mucho de cómo es como persona. Y ya os podéis imaginar cuál es el mío... No, cuando quiera lo dejo, como se suele decir. Además, perdoné en Berlín... No podía hacer un feo al buen vino.
La discusión está servida. Unos dicen que el Rioja, otros que el Navarro, muchos piensan que los italianos también están en la pomada... ¿Cuál es el mejor vino del mundo? Supongo que para cada uno el de su tierra. El caso es que yo no voy a hacer una crítica porque no soy enólogo. Sólo puedo deciros que el Oporto es cojonudo. Si os sirve de algo... Aquí se habla mucho de una región a menos de una hora de Oporto llamada Mesâo Frio. No imaginaba yo que hubiera tanta variedad de vinos. Sólo conocia el tinto, el rosado y el blanco. La ciudad y el vino inspiran, son como musas. Así que voy a aprovechar y a escribir algo ahora en esta terracita. Espero que tanto sorbo me sirva para escribir algo bonito a mi musa de carne y hueso. Me bajáis de mi mundo con el siguiente destino a pisar.

Bemvindos à cidade do Porto

¡Por fin algo cerca! Oporto, una gran sorpresa. Una ciudad mitad posmoderna mitad estancada en el pasado, nunca pensé que me iba a poder gustar algo así. Llegamos sin ningún tipo de problemas y nos alojamos en el Edifício Reboleira, uno de los apartamentos más bonitos de la ciudad.
Lo primero que hicimos fue dar un paseo por la Ribeira: toda la zona de la orilla del río, un barrio en el que entras y te transportas al siglo XVIII. Después, cruzamos el Puente D. Luís I, y estuimos visitando las bodegas de Vino de Oporto Sandeman, una delicia. Volvimos a la Ribeira para comer en un restaurante con vistas al río Duero. Cenamos el típico caldo verde y bacalao.
Por la tarde nos fuimos de compras por la calle Sta. Catarina hasta la
Capilla das Almas, la Iglesia de San Ildefonso, la Estación de S.Bento... más o menos toda la zona del azulejo portugués que hay en la ciudad, y al final del día nos dimos un paseo en barco, de esos que te van explicando todo y sólo tienes que mirar a la izquierda y a la derecha, izquierda... derecha, izquierda... derecha. Y así hasta la hora de cenar.
Al día siguiente nos levantamos temprano y fuimos al
Jardín Botánico, y aunque queríamos dar sólo una vuelta al final nos pegamos la mañana entera dentro. En una taberna de abuelos nos tomamos una francesinha cada uno, que no les voy a decir qué son porque las tienen que probar, y fuimos al Pavilhao da Água, uno de los de la Expo´98 que se cedió a Oporto.
Con la tontería se nos pasó el timepo volando y ya sólo nos dio tiempo a volver al centro y sentarnos en una terracita a tomar "um fino bem fresco", que es lo que más me gusta hacer amí cuando estoy de viaje. ¿Saben qué? que se me pasó algo: visitar el
Estadio del Dragón. Sólo por eso volveré a Oporto.

Cuarto destino: Oporto, la ciudad de la luz

Oporto (en portugués Porto) es la segunda ciudad más importante de Portugal después de Lisboa. Tiene 263.000 habitantes, y 1.551.0950 en el área metropolitana. Se encuentra en el norte del país, en la ribera norte del Duero en su desembocadura en el Océano Atlántico.


Desde muy antiguo hay una pugna entre Lisboa y Oporto. Dicen que esta ciudad tiene un cierto aire británico, desde que se asentaron aquí los comerciantes en vino ingleses. Se dice que Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja.

miércoles, mayo 03, 2006

Entre la decadencia y la vanguardia...como yo

Berlín es otra de las ciudades de los tópicos. Hay quién dice que la caída del muro no hizo más que incrementar la diferencia entre Oeste y Este, otros creen que el país está ahora unido de verdad... Venía pensando en el tren que toda ciudad tiene sus tópicos. Y si encima tiene la mitad de historia que Berlín... Personalmente me quedo con la opinión del ciudadano antes que la de los libros.

Aquí les dura la cerveza menos que un caramelo en el patio de un colegio. Pero yo con lo que bebí en Praga tengo para todo el año...¡no me lo creo ni yo! En fin, será mejor empezar a pisar la ciudad.
Lo siento pero el corazón ha vencido a la cabeza una vez más. Será lo más turístico, pero he oído y leído demasiado del muro como para no visitarlo. Esperaba más, no os voy a engañar, pero es de estos lugares que visitas y se te ponen los pelos de punta. Algunos lo llaman los últimos restos de "el muro de la vergüenza". Fue construido en 1961 y es el símbolo de la Guerra Fría y de la Antigua Alemania Democrática. No hace falta mucha más explicación.

Pero algo que no conocía yo y está a unos metros del muro es el Checkpoint Charlie. Fue el más famoso de los pasos fronterizos del muro entre 1945 y 1990. Abría el paso entre la zona soviética y la estadounidense y su uso estaba reservado a los aliados, diplomáticos y extranjeros en la Alemania bipolar. He oído que fue un punto de muchas fugas y trapicheos políticos.
A todo esto, no os he dicho la música que he elegido para pisar Berlín. Unos tal Rammstein. Ahora viene cuando unos se meten los dedos en la boca y otros saltan del furor. ¿Qué queréis que os diga? No me gustan, mucho ruido para mí. Mítico grupo que no deja indiferente a nadie y cuyos fans saben más de los componentes del grupo más que de su propia familia.

¡Madre mía! No sé si esta ciudad tiene todo a mano, o es que no tiene ni un solo metro de desperdicio. ¡Esto es lo más fino que he visto en mi vida! ¡Lo mejor que he visto de todos los viajes que he hecho! No sé si sabré describirlo. Es vanguardia pura, es arte, es... creo que es Berlín, el sitio que mejor define la ciudad.
Es la Potsdamer Platz fue la plaza más transitada en su día hasta que las bombas de la Segunda Guerra Mundial la redujeron a ruinas. Posteriormente se convirtió en una tierra de nadie y fue dividida en dos por el muro. Así que se puede decir que esta plaza nació en 1990. Entonces famosos arquitectos como Renzo Piano, Sir Rogers o Rafael Moneo fueron los encargados de dejarla tal y como es hoy. Una mezcla de estilos y una auténtica obra de arte en su conjunto. Hasta 28 edificios de diseño fueron contruidos en 10 años. No sabría con cual quedarme. Pero cuando cae la noche, uno destaca sobre todos ellos: el Sony Center, y en la foto podéis admirar su cúpula. Impresionante. Me he acercado a un guía que hablaba castellano he oído que el primer semáforo de Europa se instaló en esta plaza.
Bueno chicos, creo que no voy a pisar más Berlín. ¿Puede haber algo más bonito que esto? Me voy a sentar en un banco porque aquí hay mucho que mirar. Me despertáis para contarme el próximo destino. Hasta pronto (No lo escribo en alemán, sería muy turístico).




domingo, abril 30, 2006

La ciudad cálida

Semana Santa. Todo el muno por ahí y esas cosas. Nosotros a Berlín, mira que hay sitios cerca, pero nosotros a Berlín. No me pareció gran cosa la verdad, pero me ha sorprendido, y mucho, la gente. Yo que me esperaba una ciudad fría y que la gente fuera muy a lo suyo. Pues no. Todo el mundo amabilísimo. Y casi todo el mundo habla castellano! Mejor o peor pero es muy fácil moverse en Berlín, y se lo digo yo que no había salido de mi casa más que para ir de compras. De nuevo caravana y hotel. Creo que cuando acabemos estos viajecitos de los huevos la voy vender o a estrellar contra algún árbol o algo así.
Con la gente que había y con los dos niños a cuestas no nos daba para mucho así que mi guía y yo elegimos algunas cosillas. Lo que más me ha sorprendido es cómo desde el 89 han renovado la ciudad. Alrededor de La Puerta de Brandeburgo no había nada y ahora aquello es el centro del centro. Después seguimos por un paseo enorme: Bajo los Tilos, hay un montón de embajadas de países europeos, y claro, está lleno de turistas. Llegamos a la Universidad Humboldt, y compramos unas cosillas en un rastro viejo que hay al lado. Por la trade fuimos al Zoologischer Garten. El zoo, para que nos entendamos, y los niños se lo pasaron bastante bien. Al día siguiente stuvimos en el Museo Judío y viendo el Monumento al Holocausto, que la verdad es bastante impresionante, qué quieren qué les diga. También estuvimos en el último puesto de paso que queda de lo que antes era el Muro de Berlín, y en una cosa muy curiosa: el Berlín Subterráneo. No tenía ni idea que que existiera esta cosa como algo turístico. El último día estuvimos en un campo de concentración nazi, en Sachsenhausen, y sólo les digo que con lo que vi no comí en toda la mañana. Y no es lo que ves lo que te pone malo sino lo que te cuentan y lo que oyes por los teléfonos que tienen con testimonios y esas cosas. Yo sólo sé que no voy a volver.
por la tarde volvimos a Berlín y estuvimos paseando por el Sony Center. Básicamente es una plaza cubierta por una torre de cristal, que en realidad es un centro comercial enorme (diferente de los demás pero un centro comercial al fin y al cabo) lleno de bares y restaurantes, hay un taetro, se dan conferencias... Imagínense todo lo que uno puede encontrar allí.
Ahora que estoy en casita escribiendo esto creo que me gusta más Berlín que al principio, pero no creo que vuelva en un tiempo.