Sexto viaje: La doce vita di Roma

Un destino, tres opciones

casi las entradas de museo y reservas en restaurante hechas desde aquí. El vuelo con Iberia, la habitación en el The Shaftesbury Hyde Park Paddington, un bonito hotel en el centro financiero de Londres.
un día entero.
A unos pasos de la Torre de Londres se encuentra el puente Tower Bridge uno de los puentes más famosos del mundo. Está la posibilidad de acceder a su interior, pero
preferimos cruzarlo en barco por el Tamesis. En el embarcadero de Symons cerca de la calle Tooley podemos ver el HMS Belfast.
La Catedral de San Paul, fue nuestra siguiente parada, desde su cúpula encontraremos unas buenas vistas de la ciudad. Tampoco hay que pasar por alto el mosaico de inspiración bizantina del coro.
Después de tanto caminar, decidimos para a comer algo en algún restaurante. Después de un largo rato pensando el sitio fuimos al prestigioso Chez Bruce, donde dgustamos los más deliciosos manjares de la metrópoli londinense.
No quedaba mucho por ver y los dos acabamos rebentados. Nos volvimos al hotel a dormir que al día siguiente había un avión que coger.






Esta vez, seré yo quien narre el viaje, Violeta se seinte un poco... indispuesta.
Hemos decidido viajar en tren, y aunque Praga cae lejos, está muy bien comunicada. Además el encanto del traqueteo del tren jamás lo conseguirán transmitir las frías e impersonales máquinas aladas (nunca me gustaron los aviones, menos si cabe los aeropuertos).
La mejor forma de conocer los horarios, precios, transbordos y demás es en la siguiente página: cd.cz. Está en checo, pero existe la posiblidad de cambiarla al inglés. Es importante que los nombres de las ciudades que indiquéis vayan en checo, así Praga será Praha.
Si elegéis esta opción preparaos para un par de días exclusivos de trenes y transbordos, bocadillos y horas de espera en varias estaciones de trenes.
Si bien pudimos convercer a violeta de lo de viajar en tren, el alojamiento lo decidió ella. El Residence Hotel Alchymist, fabuloso hotel de cinco estrellas. Y la verdad es que dio en el clavo, está situado en el barrio histórico de Praga y por tanto a mano de todo.
El complejo hotelero son cuatro magníficas casas renacentistas y barrocas de finales del S.XV, restauradas con cuidado y pasión para preservar el sello de la historia y el encanto de un pasado glorioso.
La misma tarde en que pisamos Praga fuimos a ver su castillo de reconocimiento internacional. La base del castillo es medieval, en el siglo IX nació como un fortín e iglesia que poco a pco fueron ampliándose hasta convertirse en lo que hoy es el Castillo. Dentro de él, podremos ver: La Catedral, el Palacio Real, la Basílica de San Jorge, el palacio Lobkowizk o el Callejón de Oro, con sencillas casitas artesanales.
Después de pegarnos una copiosa zona en un buen restaurante, fuimos al barrio judío. Cerca de su ayuntamiento hay un amplio número de sinagogas y como no de cementerios. Aquí, desde 1478 se enterraban a las gentes judías, único lugar en el que podían practicar su ritual, y estuvieron haciéndolo hasta finales del siglo XVIII. Dicen que habrá cerca de 100.000 cuerpos. La falta de espacio hace que se apilaran los enterramientos hasta en doce niveles y las estelas se agolpan unas a la orilla de otras, hasta 12.000.
Entre las sinagogas de interés esta la Staronová, que es la más vieja de Europa; lugar de culto desde 1270. Al lado del cementerio, está el Museo de Artes Decorativas, con elementos modernistas, y no muy lejos está el convento de Santa Inés.
Bueno, pues esto ha sido Praha espero que os haya gustado y nos vemos la semana que viene, un abrazo a todos.
puerto de Bilbao que tiene vuelos directos, pero... y ¿qué hacemos luego con el coche?
buscar todo tipo de hoteles y a todos los precios, aquí os dejo la página (france-hotel-guide).
Hola, somos Cristian y Violeta, dos jóvenes treintañeros que disfrutan de una cómoda vida. Dirigimos la mundialmente conocida SuperFiesty, la primera empresa dedicada a ofrecerle todo lo que usted necesita para su evento social o empresarial.
Como ya estamos un poco aburridos del trabajo, y el dinero nos sale por las orejas, hemos decidido dedicarnos a viajar por una temporada.
Entederéis, tras esta breve presentación, que el tipo de viaje que nosostros vamos a ofreceros no va a ser apto para todos los públicos. No nos gustan ni los albergues, ni los autobuses, los hoteles de menos de cutro estrellas se nos quedan pequeños y las visistas multitudinarias a museos o monumentos nos agobian demasiado.
Así que, si lo vuestro son los viajes con estilo; sin aglomeraciones en estaciones, sin niños llorando en restaurantes y sin habitaciones pequeñas con sábanas sucias, nosotros somos tus compañeros perfectos.
Únete al disfrute de los viajes lujosos.